
El pasado 8 de agosto, la artista visual y directora de la Bienal SACO, Dagmara Wyskiel, hizo entrega de su obra La levedad del litio (3) al Instituto Nacional de Litio y Salares (INLiSA). La pieza, creada a partir de litio y rocas recolectadas en el salar de Atacama, simboliza una colaboración inédita entre el arte contemporáneo y la investigación científica, estableciendo un diálogo entre dos mundos aparentemente distantes, pero profundamente conectados.
“Como instituto nosotros no solamente tenemos una misión de crear conocimiento y contribuir al desarrollo de tecnologías, sino que también estamos llamados a poder tener esta conexión con la ciudadanía a través de la ciencia ciudadana, que se traduce en repositorios de conocimiento e instancias de intercambio y creemos que el arte es uno de estos vehículos que permiten poder levantar este nexo”, señaló Hernán Cáceres, director del INLiSA, respecto al interés en levantar esta colaboración junto a Bienal SACO.



Por su parte, Dagmara señala que la Bienal desde hace años ha venido trabajando con diferentes grupos de conocimiento científico, y desde allí nace el interés por relacionarse con esta institución.
“Es muy importante empezar a darle forma desde el arte al litio hoy tan presente en todo el mundo y en específico en la región (…) Para darle ese acento humano a todo el campo relacionado con la extracción de litio, este encuentro es muy relevante. En ese sentido creo que a través de ese gesto simbólico de la concesión, estamos fortaleciendo un camino necesario, especialmente para Antofagasta”, comentó la artista.


La obra, que forma parte de una serie de cuatro piezas, propone una reflexión sobre las posibles conexiones entre el universo –bajo los cielos más limpios del planeta– y los elementos que yacen bajo nuestros pies en el salar. Para Wyskiel, existe una escasa documentación en el imaginario colectivo respecto al litio, lo que motivó su exploración artística: “Cuando pensamos en cobre, oro o plata, tenemos imágenes claras. Pero con el litio no sucede lo mismo. Hay un vacío visual importante, y ahí es donde el arte puede ofrecer una narrativa necesaria”.


Actualmente, la obra se encuentra instalada en las oficinas de INLiSA y de Mak Abogados, estudio que también se sumó a esta iniciativa como anfitrión.
“Fue una grata sorpresa haber sido invitados a recibir esta obra. Al conocer el trabajo de Dagmara, comprendimos su trascendencia internacional y el valor de acercar el arte a otros espacios como el nuestro, desde el mundo del derecho y la legislación”, señaló Ricardo Mak Cortéz, abogado y socio fundador de la firma.
La levedad del litio (3) no sólo materializa una colaboración entre instituciones, sino que abre nuevas posibilidades para repensar el territorio, sus recursos y sus narrativas desde una mirada más integral, donde la ciencia, el arte y la sociedad se encuentren y se enriquezcan mutuamente.
