Cielos y saberes en el norte de Chile junto a Ursula Tautz

Créditos: @uruslatautz y @marthapagyescritoriodearte.

Este 1 de diciembre es el último día para que creadores de todos los rincones del mundo que hablen por lo menos un poco español puedan postular al programa de residencias artísticas de SACO en 2026. A raíz de aquello, conversamos con una artista que estuvo en el Instituto Superior Latinomericano de Arte (ISLA) durante el año pasado: Ursula Tautz (Brasil), y trabajó durante un mes bajo la línea de astronomía , compartiendo con expertos y desarrollando una investigación en terreno que, posteriormente, se materializó en su obra Volvamos al silencio: al silencio de las palabras que vienen del silencio, que fue seleccionada para la Bienal Ecosistemas oscuros de este año. 

En esta conversación, Ursula, nos cuenta sobre sus experiencias y su interés en el desierto de Atacama, además de su proceso investigativo en el cual destaca su visita a los observatorios ALMA y Paranal de ESO Chile. 

1.- ¿Qué recuerdos te dejó tu residencia en ISLA?

 Las personas con las que tuve contacto: el equipo de la residencia, los profesores y alumnos de las universidades, los equipos de los observatorios, los amigos del desierto. Las posibilidades de aprendizaje que me brindó la residencia, tanto de las personas como de las culturas, los lugares y los cielos, fueron muchas y muy diversas.

2.- ¿Cómo sientes que te ayudó la residencia en SACO para tu obra de la bienal?

Las reuniones organizadas por SACO contribuyeron a ampliar mi visión sobre el tema investigado, en este caso la astronomía. En función de las experiencias que viví allí, terminé siguiendo un camino más amplio, que pretendía abordar el conocimiento adquirido como un todo. Fue algo curioso, la residencia fue como sumergirse en lo desconocido, tanta información y tantos intercambios que no pude decidirme por un tema en particular y acabé hablando de lo que todos nos habían ofrecido generosamente: el conocimiento. El conocimiento como fundamento invisible, como resistencia, como potencia creativa.

3.- ¿Puedes contarme con detalles cuál fue la experiencia que más te marcó?

Las dos experiencias más impactantes fueron, sin duda, las visitas a los observatorios, tanto Paranal como Alma.

A Paranal fuimos en autobús con el personal que trabaja allí, por lo que la sensación era como si también formáramos parte de ese todo. Nos recibieron muy bien. Pudimos conocer todo el observatorio e incluso pasar la noche allí, lo que intensificó aún más la sensación. Durante la visita, todos los astrónomos estuvieron disponibles para conversar y compartir información, y la arquitectura del espacio, esa extrañeza, nos dejó maravillados, algo esencial para el arte, para la creación artística.

En el observatorio Alma, la impresión era la de estar en un viaje extraterrestre. Estábamos a 5000m de altura. Nos examinaron, utilizamos equipos, hacía viento y, cuando subimos a las antenas, era exactamente como ir a la luna. Nosotros, los astronautas, caminando por ese mundo conectado con las estrellas, recibiendo día y noche las ondas de radio del universo. Un diálogo del cosmos con la Tierra.

4.- ¿Por qué crees que es importante que un creador viva un proceso de residencia para su desarrollo artístico?

Una residencia es una inmersión profunda en la investigación. Es un momento de suspensión, un lugar donde no existe el artista, existe un descubrimiento, un aprendizaje. Es como si te estuvieran alimentando con un suero intravenoso y todo eso explotara después en la creación.

5.- ¿Recomiendas esta experiencia? ¿Por qué?

$¡Por supuesto! Se lo recomiendo encarecidamente a todos aquellos que deseen profundizar en sus investigaciones, es una oportunidad única para aprender.Ursula Tautz reafirma el valor de las residencias artísticas como espacios de encuentro, exploración y creación profunda. Su paso por ISLA y el desierto de Atacama evidencia cómo el diálogo entre arte, ciencia y territorio puede abrir nuevas miradas e intereses, muchas de las cuales convergen luego en una exposición artística. Con testimonios como el suyo, SACO continúa impulsando procesos que transforman tanto a los artistas como a sus procesos, consolidando la importancia de vivir estas experiencias para ampliar horizontes y generar conocimiento.

Ursula durante la creación de su obra en SACO1.2.
Créditos: @uruslatautz y @marthapagyescritoriodearte.

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