Cecilia Coddou y Fernanda Radetich: “Si logramos no hablar en toda la mediación, sentimos que hay un objetivo cumplido”

El 20 de julio las artistas visuales Cecilia Coddou (Chile) y Fernanda Radetich (Argentina) comenzaron su residencia en el Instituto Superior Latinoamericano de Arte (ISLA), estadía que se extenderá por cerca de un mes y en el que colaborarán con el equipo de educación de SACO en las mediaciones de los proyectos Bienal en el maletero y Paseo Interestelar.

Desde el 2017, sus proyectos se enmarcan en contextos de residencia artística, tanto a nivel nacional como internacional. En 2021 participaron de la residencia Uberbau_house en Sao Paulo, Brasil y en octubre de este año serán parte del programa Barrionalismo de la residencia PIPA! Espacio de Todo en Madrid, España. Su trabajo se enfoca en la investigación territorial y creación de obra a partir de estrategias participativas con comunidades, en donde la fotografía y sus desplazamientos han sido las principales herramientas de encuentro y conversación.

Conversamos con la dupla sobre mediación artística, sus experiencias previas y las expectativas sobre su primer trabajo vinculado a una institución cultural en Antofagasta.

¿Qué pueden contarnos sobre sus experiencias previas y las metodologías de trabajo que han desarrollado en ellas?

Fernanda: Nuestras experiencias anteriores se centran en el trabajo en territorios o comunidades específicas, en períodos de entre uno a tres meses. En una primera etapa realizamos un diagnóstico del territorio donde vamos a vivir para ver cómo son las dinámicas, cómo funciona la comunidad; en una segunda etapa co-diseñamos las actividades, empezando a generar relaciones entre las personas que viven allí; y en la tercera etapa, implementamos lo co-diseñado con la comunidad. Nuestra experiencia máxima tiene que ver con eso, con poder relacionarnos con personas y poder entre todos cuestionar las problemáticas a las que se enfrentan.

¿Cómo nace su interés en trabajar con SACO?, ¿cómo esperan colaborar con el equipo de educación?

Fernanda: Postulamos a SACO porque nos interesaba el proyecto pedagógico que desarrollan. Dagmara vio nuestro curriculum de mediación y lo consideró para los proyectos de SACO. Visualizó que era necesario generar un material para mediar Bienal en el maletero y Paseo Interestelar, para aquello que pasa después, para que no quede solo en la experiencia de ponerte los lentes, sino en el cómo potenciamos o tensionamos eso que vimos.

Cecilia: En base a lo que nos han contado sobre cómo lo han hecho, cuáles son las dinámicas que se han dado, vamos a pensar algunas propuestas piloto para los próximos encuentros con colegios o comunidades que se enfrenten a estos proyectos, que se sume a la propuesta que tiene el equipo de educación. 

Fernanda: Son procesos vivos, no es solo crear un producto e implementarlo, es diseñarlo en el mismo momento que lo estás experimentando, que vaya mutando, cambiando, quisiéramos aprovechar eso, y que el equipo de educación aproveche también esa experimentación hasta tener algo más cerrado.

¿Habían trabajado anteriormente con espacios culturales?

Fernanda: Es primera vez que trabajamos en conjunto con una institución y creo que nuestro interés surgió al darnos cuenta de que el sistema del arte es muy cerrado, hay poco interés porque el arte es muy hermético. Entonces empezamos a ver que ahí había algo interesante para hacer, el vínculo entre las obras y las personas. Somos artistas visuales y un poco como nos corrimos de eso, y sí, hacemos obras, pero es un dispositivo, una excusa para entender qué está pasando y abordar temas.

Cecilia: Y que ojalá ese dispositivo tenga mucho que ver con lo que pasó en ese proceso y que haga sentido, sobre todo a las personas que participaron. Así la obra deja de ser críptica y se va haciendo en el camino muchas veces.

Sus proyectos abarcan líneas como arte, educación y mediación, ¿cómo se entrelazan y por qué consideran importante generar estos cruces transdisciplinares?

Fernanda: Era un poco lo que mencionaba antes del acercamiento de las personas al arte, sobre todo contemporáneo. Me parece que el arte contemporáneo se compone de imágenes tan cotidianas que terminan siendo muy crípticas. Que podamos entender que eso es arte y que esa obra es un disparador de pensamiento, que es un análisis del artista de la realidad. Entonces ese vacío que hay, no de información, sino de reflexión, me parece que es interesante abordar. Si eso no te lo transmiten, si alguien no te dice “che, desde el arte podemos pensarnos”, es muy difícil que puedas llegar solo y la mediación es la herramienta para poder llegar a eso.

Cecilia: En el fondo es ampliar esos campos y no encerrarse solamente en uno, abrir esas posibilidades y ver que todas esas áreas se necesitan mutua y constantemente para potenciarse, creemos que eso es súper enriquecedor al final. La educación no tiene que ver con adoctrinamiento, sino con que también la experiencia de cada uno es válida, que nada está mal, nada está bien.

Fernanda: Tu opinión, cómo te sentiste, cómo te impactó, es tan válida como la de aquel que sabe de historia del arte. La educación tiene que ver con no tener miedo de expresarnos y de ir a ver arte y no saber. ¿Y qué significa no saber de arte, por lo demás? Un poco apuntar a romper ese mito.

¿Cuál es el rol de la mediación y hacia qué tipo de interacciones con el público debería apuntar?

Fernanda: Yo creo que tiene que ver con cómo armamos entre todos ser parte de una comunidad. Generar una relación que vaya más allá de un contacto único de mediación donde te muestro algo, tiene que apuntar a habilitar voces de quienes voy a hacer la mediación. Si logro no hablar en toda la mediación, siento que hay un objetivo cumplido. Una posición del mediador como lo que propone Rancière en El maestro ignorante, donde el que sería el experto se pone en la posición de no saber nada. Me enfrento a un grupo y yo no soy la experta, son ellos. Invertir esos roles creo que es a donde debe apuntar la mediación.

¿Cómo generar espacios de participación e interés en las comunidades educativas por este tipo de iniciativas? ¿ven apertura al respecto?

Cecilia: Hemos intentado vincularnos con colegios, pero es difícil porque si uno trabaja con instituciones uno va un poco a remover, que alguien esté cuestionando o problematizando las propias metodologías de cierta institución no siempre es bienvenido.

Fernanda: Hicimos una residencia en Chañaral hace dos años y nos ganamos un FONDART para difundir esa experiencia.  Una de ellas es una revista y material pedagógico, que le llega al colegio para que puedan hacer una actividad con los alumnos, que está relacionada a reconocer a la institución educativa, que puedan re-ver a su comunidad.

Cecilia: Ese material didáctico lo trabajamos con los docentes que lo implementarían después. También nos interesa eso, que no solo nosotras vayamos a hacer una actividad al colegio, sino cómo se conversan esas cosas con las personas que están instaladas en el contexto educativo. Cómo se generan intercambios para que esa experiencia no muera ahí y pueda seguir en el tiempo generando nuevas actividades, nuevas reflexiones, un trabajo más en conjunto. 

Fernanda: Tenemos claro que la educación en arte es súper cerrada y estructurada, nos interesaría trabajar con instituciones tradicionales porque hay mucho para romper y cuestionar ahí. Qué pasa con lo interdisciplinar, desde el arte uno puede educar todas las áreas, entonces qué pasa que está todo tan desvinculado. Es algo que nos interesaría mucho trabajar. 

¿Qué expectativas tienen de su residencia?

Fernanda: Por el momento quisiéramos conocer si hay otros proyectos en Antofagasta de arte y comunidad, y sobre todo, experimentar.

Cecilia: Armar alguna publicación, sorprendernos, recopilar buen material para armar algo para difundir después. Generar redes. Conocer el barrio. Practicar las propuestas, probar. Testear los productos. Salir mucho a terreno.

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